Las emergencias radiológicas son muy poco frecuentes, pero cuando ocurren exigen una respuesta rápida y coordinada. Así lo explica Juan Gomis, responsable del Centro de Atención a Irradiados y Contaminados del Servicio de Protección Radiológica del Hospital Universitario La Fe de Valencia, en una entrevista publicada el 3 de octubre en Redacción Médica.
Gomis completó en 2026 el programa avanzado del REAC/TS (Oak Ridge, Estados Unidos), uno de los centros de referencia mundial en la atención médica a personas expuestas a radiación, después de haber realizado el curso básico en 2025.

Una respuesta de equipo
Según el especialista, atender a una persona irradiada o contaminada no es tarea de un solo servicio. Intervienen urgencias, hematología, protección radiológica, radiofísica, dosimetría, enfermería, farmacia hospitalaria, laboratorio y gestión de emergencias, y todos deben saber qué hacer y cómo coordinarse.
También recuerda una idea básica que conviene tener clara: una persona irradiada no emite radiación. Incluso cuando hay contaminación, aplicando las precauciones y los protocolos adecuados se la puede atender con seguridad.
España, bien preparada pero con margen de mejora
Gomis señala que España cuenta con un marco normativo, planes de emergencia, organismos competentes, profesionales especializados y hospitales con experiencia, como La Fe o el Gregorio Marañón. Precisamente porque estas situaciones son tan raras, insiste en mantener la formación especializada de forma continua, hacer simulacros multidisciplinares periódicos y reforzar la coordinación entre comunidades autónomas.
¿Por qué te interesa?
La protección radiológica es la base del trabajo de cualquier operador de instalaciones radiactivas y de los técnicos de imagen y medicina nuclear. Entender bien la diferencia entre irradiación y contaminación, cómo se vigila una instalación o cómo se actúa ante un incidente forma parte del temario de la licencia de operador del CSN y de la OPE de Medicina Nuclear.